Bolsonaro enciende las redes: «llevar mascarilla es de gays»

El gigante sudamericano, Brasil; sobrepasó este viernes la marca de los 70.000 muertos y los 1.8 millones de casos de coronavirus tras registrar 1.214 nuevos decesos y 45.048 contagios en las últimas 24 horas.

Con 70.524 decesos y 1.804.338 de casos positivos, Brasil, el segundo país más afectado del mundo por el nuevo coronavirus por detrás de los Estados Unidos de norteamerica, concentrando más de la mitad de contagios y fallecidos de Latinoamérica que hasta viernes contaba con 140.810 muertes y 3.251.541 de contagiados.

Mientras el panorama a corto y mediano plazo no pinta bien para los cariocas, su primer mandatario afirma con tajante seguridad que «llevar mascarilla es de gays».

El ultraderechista usando cubrebocas.

Jair Bolsonaro, quien lleva las riendas del régimen de gobierno de Brasil, vuelve así a demostrar que tras dar positivo por la Covid-19; su Gobierno es uno de los que peor gestión de la pandemia está realizando, y es que tras pronunciar esas palabras que esconden un fuerte componente homófobo, lo único que consigue es avivar aún más el descontento por el sentimiento de desprotección que siente una gran parte de la población del país carioca.

No es la primera vez que el líder de la ultraderecha brasileña ataca a las personas Lgtbi+, ya que hace unos meses llegó a asegurar que prefería tener un hijo muerto antes que homosexual, al mismo tiempo que se declaró «homófobo» y estar orgulloso de esto.

Las frases más polémicas:

«Ya se incendió, ¿qué quiere que haga? Mi nombre es Messias, pero no tengo cómo hacer milagro». Sobre el incendio del museo nacional, en septiembre.

«Ella no merece porque es pésima, porque es muy fea, no es mi tipo, nunca la violaría. No soy violador, pero si fuese no te violaría, porque no te lo mereces», a la exministra de derechos humanos, Maria do Rosario.

«Las áreas de protección de negros no sirven ni para procrear», en abril de 2017.

«Vamos a ametrallar a los petistas», durante un comicio en agosto, una semana antes de ser acuchillado, en agosto de 2018.

«No discutiré promiscuidad con nadie. No corro ese riesgo. Mis hijos fueron muy bien educados». A la cantante negra Preta Gil, hija de Gilberto Gil, que le preguntó que haría si su hijo se casase con una negra. 2011

«El hijo se queda así medio gay, se le da una paliza y cambia su comportamiento», en 2010.

«El error de la dictadura fue torturar y no matar», en junio de 2016.

«No voy a combatir ni discriminar, pero si veo dos hombre besándose, les dará una paliza», sobre una foto del expresidente Fernando Henrique Cardoso posando con una bandera gay, en mayo de 2002.

«Deberían haber fusilado unos 30 mil corruptos, comenzando por el presidente Fernando Henrique Cardoso», en mayo de 1999.

«No es cuestión de género. Hay que nombrar quien sea competente. Si coloco mujeres, cuántos afrodescendientes tendré que nombrar», sobre mujeres en sus ministerios, en marzo de 2018.

«90% de esos niños adoptados serán homosexuales o prostitutos», sobre adopción por parejas homosexuales.

«Tuve cuatro hombres, la quinta titubeé y tuve una mujer», abril de 2017.

«Por la memoria del coronel Carlos Brilhante Ustra», al votar por la destitución de Dilma Rousseff, homenajeando el militar que la torturó, uno de los más salvajes de la historia brasileña.

Desde el inicio de la pandemia Bolsonaro ha sido uno de los mandatarios más escépticos sobre la gravedad del Covid-19, llegando a despreciar en multitud de ocasiones el uso de las mascarillas entre los brasileños y tachando a la enfermedad ocasionada por el virus de una «gripeciña» o un “resfriadiño”, a pesar de que la cifra de contagios en ese país superaba 1,6 millones de brasileños y ha matado la vida de más de 67.000.