Conferencia Episcopal Venezolana reporta 45 sacerdotes muertos en el país a causa del Covid-19

Un total de 45 sacerdotes han fallecido en el país a causa del contagio de covid-19. Así lo informó este lunes la Conferencia Episcopal Venezolana en un informe en el que señala el impacto de la pandemia en el clero nacional desde que llegó al país en marzo de 2020.

La Iglesia precisó que de los 2.113 sacerdotes que hay en el país se han contagiado 439, y que esa cantidad representa 20,77%. Mientras que la cifra de muertes representa 2,13% del total de los religiosos y 10,25% de los contagiados.

Entre los 439 contagiados se encuentran 26 obispos, recuperándose satisfactoriamente 22 de ellos; otros 4 (1 titular y 3 eméritos) están entre los 45 fallecidos: monseñor Cástor Oswaldo Azuaje, obispo titular de la Diócesis de Trujillo hasta su deceso el 8 de enero de 2021; monseñor César Ortega (9 de abril de 2021); monseñor Tulio Chirivella, arzobispo emérito de Barquisimeto (11 de abril de 2021), y el cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo emérito de Caracas (23 de septiembre de 2021).

Señaló que en 38 de las 41 circunscripciones eclesiásticas de Venezuela ha habido miembros del clero que han sufrido contagio por covid-19, lo que representa 92,68% de las diócesis. Sin embargo, solo en 17 ha habido fallecidos (41%).

La edad de los religiosos víctimas de la pandemia se ubica entre los 40 y 90 años de edad. El promedio son los 61 años de edad y el sacerdote más joven que murió por el contagio tenía 36 años de edad.

“En medio de la crisis mundial ante la pandemia, los sacerdotes no están exentos de los riesgos de contraer covid-19 en un momento en el que las personas, con mayor ahínco, buscan el consuelo del espíritu y la cercanía a la fe, para lo que los presbíteros ofrecen su servicio a la Iglesia”, dice una nota de prensa del clero.

La Conferencia Episcopal Venezolana recordó que desde la llegada del covid-19 al país ha exhortado a  la población a cumplir con las directrices y recomendaciones en el campo de la bioseguridad. Ratificó que el cuidado propio, personal, familiar y comunitario es la mejor manera de prevenir la propagación de la pandemia.