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El Tigre
25/01/2021
Mundo Oriental
Opinión

En la confrontación está la solución (Aldabonazos)

José “Cheo” Salazar

Twitter: @Cheotigre

“La guerra es la continuación de la política por otros medios”,

Carl Philipp Gottlieb Clausewitz (1780 – 1831)

Militar prusiano

Y la política es la continuación de la guerra por otros medios. La política es un acto de guerra y la guerra termina siendo un episodio político sangriento. En ambos casos la confrontación es inevitable. En las guerras violentas se combate con las armas al alcance de cada bando y la confrontación termina en la aniquilación del enemigo. En la democracia, la política es la confrontación de ideas, de proyectos, de modelos económicos, estilos y forma de gobierno. No se llega al derramamiento de sangre, pero hay vencidos y vencedores siempre circunstanciales y transitorios. Nadie es eterno en el poder. Hay alternabilidad.

En los regímenes autoritarios y dictatoriales, que pretenden mantener una fachada democrática, para intentar ocultar sus proyectos de quedarse en el poder para siempre, abusando del poder, violando derechos humanos fundamentales, cercenando las libertades, utilizando los medios de comunicación y los dineros públicos como mecanismos de control social, la confrontación es inevitable y en ese careo, tener convicciones, alzar la voz y luchar con las armas de la razón y las leyes, se convierte en un peligro. De Perogrullo.

En este escenario que vive Venezuela, las opciones son dos: Luchas corriendo todos los riesgos o te entregas. Existen dos bandos. Unos se ubican a su real saber y entender, de acuerdo, a sus creencias ideológicas, aspiraciones crematísticas o convicciones. Es política y como la política es la continuación de la guerra por otros medios, cada cual, escoge el bando que mejor le convenga. En ese sentido, podemos decir que unos y otros estaremos en desacuerdo con las posiciones y decisiones que se adopten, pero tenemos que respetar las preferencias. El respeto al derecho ajeno es la paz, nos ilustró don Benito Juárez. La opinión pública tiene y tendrá siempre la última palabra. No hay otro juez.

Todos tenemos derecho a escoger el camino que más nos convenga para entrar en la historia. No olvidemos que la historia está hecha y escrita por hombres de ideas, que vieron oportunidades donde otros veían dificultades. En nuestro caso particular, estamos bien definidos y en perfecta sintonía con nuestras formación y convicciones democráticas. No hemos eludido, eludimos, ni eludiremos la confrontación porque sencillamente es inevitable con quienes pretenden subyugar y mantener al pueblo en el atraso y la miseria. O estás con Dios o estás con el diablo. No hay espacio para medias tintas o terceras vías. La polarización es una realidad. No busquemos a Dios por los rincones.  

En esta guerra política, la confrontación en el campo de batalla de la opinión pública es entre democracia o dictadura, comunismo o libertades económicas y sociales, atraso o progreso. Es por lo que, la confrontación, en el marco de la Constitución, es la solución. No hay más opción.

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